Autora: Simone Weil
ISBN: 9789871228843
Editorial: Cuenco de plata
Resultado de su experiencia de "proletarización" en las fábricas Alsthom y Renault durante los años 1934/35, este libro reúne los escritos políticos y filosóficos de Simone Weil sobre la cuestión obrera.
En un marco de reflexión más amplio que el trazado por las filosofías del trabajo que la precedieron, Simone Weil considera que es posible hacer la experiencia de una actividad metódica, provista de significación espiritual, en la esfera del trabajo socialmente necesario. Tal es su originalidad con respecto a Marx, que concebía a la vez como una necesidad histórica y como un fin deseable, una humanidad que se emancipara del trabajo y no solamente en el trabajo. Simone Weil es sin duda quien ha llevado más lejos la reflexión filosófica y espiritual sobre las condiciones más favorables, en la organización del trabajo, para las más elevadas operaciones del espíritu, ya sean discursivas o intuitivas. Si su pensamiento sobre el lugar de trabajo es invalorable, es porque ninguna filosofía antes de ella había concedido una primacía tal a la actividad laboral, al punto que una vez realizada en la sociedad la forma metódica y no servil de esta actividad, sus leyes y sus virtudes podrían ser traspuestas al dominio político y al dominio espiritual.
Simone Weil nació en París en 1909 y murió en Londres en 1943. Fue discípula de Alain y enseñó filosofía en la Escuela normal superior (1931-1934). Sus estudios apasionados –y críticos– de la doctrina marxista le dieron notoriedad. Un diario conservador la apodó “la virgen roja”, por su extraña combinación de preocupaciones por la situación social y su búsqueda de la pureza y la verdad. Convencida de que para comprender las luchas obreras debía compartir las condiciones de vida del proletariado, abandonó la enseñanza y, de 1934 a 1935, fue obrera de las fábricas Renault (“Allí recibí la marca del esclavo”), experiencia que describió en La condición obrera. Al estallar la guerra civil española, acudió al frente de Barcelona, donde luchó del lado de los republicanos. Poco después atravesó una crisis espiritual, y se acercó a la fe católica. En 1942 se incorporó a las fuerzas de la Francia libre con base en Londres. Su obra, cada vez más prestigiada y leída por su lucidez y honestidad intelectual, ha concitado la atención de escritores, filósofos, teólogos y sociólogos. Albert Camus y T.S. Eliot le profesaron una enorme admiración.
Principales obras, publicadas póstumamente: Carta a un religioso, La condición obrera, La fuente griega, Opresión y libertad, Escritos de Londres, Escritos históricos y políticos, Sobre la ciencia, Reflexiones sobre las causas de la libertad y la opresión social.
